El número de voluntarias va creciendo y actualmente ya contamos con más de 50 bebés BiSC ! 

Cada día que pasa la familia BiSC es más grande, el número de voluntarias va creciendo y actualmente ya contamos con más de 50 bebés BiSC ! 

Hemos querido preguntar a algunas participantes que ya llevan un poco de tiempo con nosotros como ha sido su experiencia y, sobre todo, qué motivación las llevó a interesarse por el proyecto. Estos son alguno de sus comentarios:

«Participar en BiSC me ha parecido muy interesante, es un estudio muy completo tanto a nivel de pruebas a la madre y al bebé, como estudios de contaminación en casa. Todo el personal es muy simpático y atento, creo que puede ayudar a entender un poco mejor los efectos de la contaminación durante el embarazo, ya una ciudad como Barcelona lo veo muy necesario. Yo soy bióloga de profesión y sé lo que cuesta hacer experimentos y sacar resultados gratificantes y concluyentes, mi motivación es por amor a la ciencia y para intentar con mi granito de arena aportar algo a la sociedad presente y futura.”

Participar en BiSC conlleva la realización de una ecografía extra en la que interesa observar los principales órganos del feto con un poco más de detenimiento, sobre todo por la relación que puede haber entre la contaminación a la que está expuesta la madre durante el embarazo y el desarrollo de estos. Participar también conlleva la realización de dos analíticas extras y realizar un juego de ordenador para evaluar las capacidades de atención y memoria, que por lo visto en otros estudios son áreas que pueden verse afectadas también por la contaminación.

«A mí, el proyecto BiSC me ha aportado sobre todo la satisfacción de poder aportar mi granito de arena a un estudio médico. Participar no supone sobreesfuerzo, los datos se toman de una manera muy poco invasiva y el personal implicado, son todos muy amables y cercanos. Además, te hacen algunas pruebas extras, que te permiten un mayor y mejor control, tanto del embarazo como después del parto. Pienso que ya que tenemos la oportunidad y la ciencia nos lo permite, lo deberíamos aprovechar!!«

«Decidimos participar en el proyecto BiSC inmediatamente después de saber de su existencia. Participar nos da la oportunidad de contribuir a la investigación científica, aprender más sobre el entorno en el que vivimos (específicamente con respecto a la contaminación del aire y los niveles de ruido ambiental) y controlar con mayor precisión la salud de nuestra primera hija. Nosotros aconsejamos a todas las futuras familias que participen, el compromiso que se requiere es limitado y las pruebas no son muy invasivas».

Durante el embarazo las madres realizan dos visitas con las enfermeras del estudio, donde aparte de lo mencionado anteriormente, también hacemos control de la presión arterial (muy importante durante el embarazo), peso y altura y recogemos muestras biológicas. Estas muestras incluyen recogida de pelo para medir el cortisol (hormona del estrés) y de uñas de los pies, donde podemos observar la presencia de metales pesados como el plomo y el mercurio, que a menudo provienen de la ingesta de algún tipo de pescado.

 «El estudio ha sido muy importante para mí y para mi familia. Gracias a él hemos podido constatar las condiciones del ambiente que vivimos como la temperatura, la humedad y el ruido, por ejemplo. Estoy muy contenta de poder contribuir en este estudio para que en el futuro las condiciones del aire de Barcelona mejoren «.

A menudo la principal motivación de nuestras voluntarias para participar en el estudio es la preocupación respecto a los elevados niveles de contaminación que se respiran por el hecho de vivir en la ciudad. Tenemos la suerte de contar con la colaboración de personas sensibilizadas con el tema y que tienen interés en hacer la visita ambiental a domicilio que realizan los profesionales de BiSC, en la que no sólo interesa averiguar qué contaminantes se respiran sino también otros parámetros como la contaminación acústica, por ejemplo, que puede estar muy relacionada con el estrés.

Durante esta visita las voluntarias deben llevar una mochila durante 48h que actúa como unos «pulmones artificiales», es la manera menos invasiva de medir los contaminantes que se respiran y posteriormente poder analizarlos.

«Quise ser parte del estudio como una forma de aportar mi granito de arena para entender el efecto de la contaminación y aunque supone un sacrificio llevar todos los aparatos por unos días, al final vale la pena. Además tienes el plus de que tu embarazo está más que controlado y el equipo es súper simpático. Invito a todas las futuras familias a participar ya ayudarnos a descubrir el efecto real que la contaminación tiene sobre nosotros y nuestros bebés.”

Gracias a la participación de nuestras voluntarias cada día estamos más cerca de obtener resultados sobre la repercusión de la contaminación de Barcelona en el desarrollo del feto durante el embarazo, pero el estudio va mucho más allá, ya que cada vez tenemos más conciencia de los efectos que todo ello tiene sobre nuestra salud y consecuentemente aumenta la colaboración de la sociedad para encontrar maneras de combatirlo.

Muchísimas gracias a todas las familias BiSC que lo haga posible !!!

La noticia ha sido redactada por Júlia Huerta, infermera del proyecto BiSC, en el hospital de la Santa Creu y de Sant Pau. (Opiniones redactadas en la noticia de algunas participantes del proyecto BiSC)